El lenguaje y la escucha para aprender de los fracasos en las organizaciones


La gestión del cambio de las organizaciones requiere un cambio en el paradigma, donde el lenguaje y la escucha activa son factores determinantes

Tal como ya lo conversamos en nuestro segundo podcast, muchas veces cuando fracasamos en o algo o eso no resulta como esperábamos en las empresa u organizaciones reaccionamos de distintas maneras: buscamos culpables o directamente le echamos la culpa a otros, nos hacemos las victimas ocultando lo que realmente sucedió para que otras personas no se enteren e ignorándolo como si nada hubiera pasado pero muy rara vez haciéndonos responsables de nuestro error perdiendo la oportunidad de aprender de los fracasos.

Cuando algo sale bien en el trabajo estamos acostumbrados y nos gusta tomar crédito del “éxito”  conseguido. Sin embargo, algo muy diferente pasa cuando la situación no tiene el resultado esperado. En este momento nos distanciamos y ponemos la responsabilidad en otros (el jefe, el equipo, el tránsito, las condiciones de contratación, etcétera).  

No tener nada que ver con la situación nos deja tranquilos, pero eso es una trampa. si lo que queremos es aprender y transformarnos, crecer.  Por ejemplo, si mi jefe es el responsable de mis malas decisiones y mi mala evaluación de desempeño, entonces no tengo nada que aprender.

Con esto lo que decimos es que estando afuera del “problema” también implica que estemos fuera de la solución, con lo cual si yo no logro hacerme cargo de mi participación en el resultado no deseado, estoy resignando el poder que tengo para modificar mis creencias y mis acciones, y tener más chances de que la próxima el resultado sea diferente. Lo que sucede es un juego entre “Victima o responsable”

Les presentamos 2 herramientas para responder a este problemática, el lenguaje y escucharnos a nosotros mismos.

El Lenguaje

Un buen ejercicio para darnos cuenta si nos estamos parando de manera responsable frente a una problemática o conflicto es a partir de nuestro lenguaje.

Comparemos estas  2 expresiones:

“ mis clientes no entienden lo valioso de mi producto” y yo no estoy encontrando la forma de transmitir lo valioso de mi producto a estos clientes”

¿Cual es la diferencia?

Si por ejemplo, no estoy vendiendo la cantidad de productos que esperaba y digo “mis clientes no entienden lo valioso de mi producto”. Son Ellos quienes no entienden, y desde mi forma de expresarme no tengo nada que cambiar. Lo único que me queda es sentarme y esperar a que en algún momento lo entiendan.

Por el contrario, ante la misma situación, si yo identifico que no estoy encontrando la forma de transmitir lo valioso que es mi producto a quienes yo desearía que fuesen mis clientes, entonces estoy poniendo la responsabilidad en mí, y abro la puerta a reflexionar sobre que necesito hacer diferente para que el resultado cambie. Quizás en esa reflexión puedo darme cuenta que a quienes estoy intentando venderles  no son las personas que realmente lo necesitan.

Desde el lenguaje tengo la posibilidad de preguntarme cómo estoy participando en esta situación y cómo puedo a partir del mismo incluirme en esto,  por lo cual podría como resultado decirme “no estoy pudiendo” (sabiendo / no encuentro la forma) y transmitirles a mis posibles clientes lo valioso de mi producto, y hasta quizás me dé cuenta que  lo estoy intentando vender a personas que realmente  no los necesitan.

Escucharnos a nosotros mismos.

Escucharnos a nosotros mismos nos permite entender cómo estamos pensando. En las empresas u organizaciones por ejemplo, se suele escuchar “el proyecto se atrasó” o “estamos incendiados porque  ya vencieron los plazos de ejecución del proyecto” o “ese puesto es imposible de cubrir, nunca dura nadie”, y en algunos casos eso es una constante.

Tal vez sea el momento de preguntarse, ¿Qué tuve que ver yo en esta situación? o ¿Qué tuvimos que ver nosotros como organización en esta situación?

Si siempre estamos incendiados porque “los proyectos se atrasan”  ¿será que no pudimos prever los tiempos de ejecución del proyecto de una forma adecuada?, en las ventas,  ¿será que para lograr venderlo hicimos una previsión de recursos menor a la necesaria?

Si se escucha que “en ese puesto de trabajo  nunca dura nadie”,  ¿Será que no logramos elegir el perfil adecuado? o ¿Habrá algo que repensar de ese puesto? como ser las expectativas o los recursos que se le brindan para que cumpla adecuadamente con su tarea por ejemplo.

Cuándo  pienses que no estás obteniendo los resultados esperados, te invito entonces a escucharte más atentamente, y aprender de tus errores para seguir creciendo.

Preguntate siempre  ¿Qué tuve que ver yo  o que tuvimos que ver nosotros como organización  para que se haya dado este resultado? Seguro vas a descubrir algún punto para continuar trabajando!!!

Tips finales

Como cierre te dejo un par de preguntas clave para seguir aprendiendo en esta ruta de constante aprendizaje:

¿Cómo participa yo a la hora de responder ante resultados no deseados?  

Escuchar las frases que decimos. ¿contribuyen  a hacernos responsables de la situación y finalmente de los resultados no deseados?

 

Si querés saber más acerca de Aprender del error en las organizaciones podés escuchar el podcast II o escribirme un mail a info@alemarcote.com

¡Hasta la próxima!

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